Un día como hoy pero hace 36 años era derrocado el gobierno democrático de Salvador Allende en Chile. Había llegado al poder hacía tres años con un programa de neto corte socialista que estaba implementando y que incluía, entre otras cosas, la nacionalización del cobre. Su gobierno era revolucionario, pero “por la vía pacífica”. Y eso le había puesto los pelos de punta a la oligarquía chilena y al imperialismo norteamericano, que orquestaron un plan para derrocarlo.
Ese golpe del 11 de septiembre de 1973 fue el inicio del Plan Cóndor, un amargo presagio de lo que vendría para los pueblos de Latinoamérica. Es decir, el inicio de las dictaduras cívico - militares terroristas bajo el amparo de la supuesta mayor democracia del mundo y la tierra de la libertad, que no dudó en apoyar cuanto Golpe de Estado se sucedió por estos lados, con el simple pretexto de la amenaza marxista y la Doctrina de Seguridad Nacional.
Salvador Allende murió combatiéndolos. Como el Capitán del barco que sabe que se hunde pero no lo abandona consciente de su responsabilidad y su destino, él se quedó en el Palacio de la Moneda, que estaba siendo bombardeado por las Fuerzas Armadas que lo habían traicionado, al mando de Augusto Pinochet. La historia dice que se suicidó antes que lo alcanzaran las bombas. Había asumido un compromiso con el Pueblo de su Patria y con la historia. Y vaya si lo cumplió.
Ese golpe del 11 de septiembre de 1973 fue el inicio del Plan Cóndor, un amargo presagio de lo que vendría para los pueblos de Latinoamérica. Es decir, el inicio de las dictaduras cívico - militares terroristas bajo el amparo de la supuesta mayor democracia del mundo y la tierra de la libertad, que no dudó en apoyar cuanto Golpe de Estado se sucedió por estos lados, con el simple pretexto de la amenaza marxista y la Doctrina de Seguridad Nacional.
Salvador Allende murió combatiéndolos. Como el Capitán del barco que sabe que se hunde pero no lo abandona consciente de su responsabilidad y su destino, él se quedó en el Palacio de la Moneda, que estaba siendo bombardeado por las Fuerzas Armadas que lo habían traicionado, al mando de Augusto Pinochet. La historia dice que se suicidó antes que lo alcanzaran las bombas. Había asumido un compromiso con el Pueblo de su Patria y con la historia. Y vaya si lo cumplió.