lunes, 26 de octubre de 2009

ESTIGMATIZACIONES


Los medios de comunicación, se sabe, manejan poder. Informan pero también se encargan de ensalzar o desacreditar a determinada institución, entidad, persona o grupo de personas. En medio del debate por la finalmente sancionada Ley de Medios, se han escuchado muchas cosas que suenan a incoherencias fundamentalmente del lado de quienes se oponían a modificar una ley anacrónica y cuyo origen se remonta a la última dictadura militar. Que esta es una ley mordaza, de control de medios. Que el gobierno quiere dominar los medios para perpetuarse en el poder. Que quieren hacer de Argentina lo mismo que Chávez con Venezuela. Que corre riesgo la libertad de expresión, que blablabla…

Aquellos que hablan de libertad de expresión son los mismos que en los últimos días han encarado una campaña asquerosa de demonización de las organizaciones sociales a partir de un hecho repudiable como el escrache que sufrió el senador radical Morales (también el diputado del Frente Para la Victoria Agustín Rossi sufrió un hecho similar el año pasado, pero como los huevos provenían de productores y chacareros no tuvieron la misma repercusión). Sin que se les mueva un pelo se ha hablado de grupos de choque del kirchnerismo, que andan en el narcotráfico, que están armados, que son la violencia de nuestra sociedad, que asistimos a una colombianización y que otras tantas barbaridades más. Y han gozado de la mayor libertad de expresión para decirlo y de un ejército de medios que amplifica estas versiones corriendo el riesgo de que esto se instale como una verdad para un sector de la sociedad proclive a creer sin análisis mediante, mucho de lo que se dice en la televisión, en la radio o se escribe en los diarios.

Esas organizaciones sociales han realizado y realizan un trabajo importantísimo que data desde finales de la década del noventa y que tuvo su momento más crítico durante la crisis de 2001. Se han encargado de cumplir una función tan elemental como la de garantizar el plato de comida para los más necesitados. Cuando la soga no apretaba tanto el cuello han dado un paso adelante en la organización y el empleo de sus integrantes. Pero nada de eso se ve reflejado en los grandes medios. Para estos son piqueteros malvados llenos de violencia. Piquetero. Ese es la palabra o el mote con el que estigmatizan. Más allá de que los militantes de organizaciones sociales se sientan orgullosos de serlo y de cortar una ruta si hace falta, jamás escuchamos hablar de boca de los grandes medios de los piqueteros del campo durante el conflicto por la resolución 125. Esos son productores, ruralistas, chacareros. Cortaban rutas si. Corría riesgo el abastecimiento también. Pero jamás serán piqueteros. Esa palabra estará reservada para otra clase de gente, que será piquetera para siempre, aunque haya pasado mucho tiempo desde la última vez que cortaron una ruta.

domingo, 25 de octubre de 2009

EL BOTE


Siguiendo con el curso literario que ha tomado nuestro blog en los últimos días, publlicamos aquí un microrelato que nos acerca la compañera Eliana Ibarra. Que lo disfruten:


EL BOTE


Por Eliana Ibarra


Su cara era como la de otros pibes que andan por la siesta, cortando el aire del verano, que recién empezaba, entre las calles de las ladrillerías.
Está dicho, el oeste de la ciudad, alberga todos los mundos y todas las circunstancias.
Había intentado llover ese día, frustrados nubarrones se alejaban dando paso a la brisa fresca que fecundaba el olor a tierra mojada de las cercanías.
En eso andaba yo, caminando por los senderitos de hormigón que se desarman, cuando en una de las cunetas de los desagües de Montecarlo y Barrio Nuevo, un gurisito de no más de un metro, se orillaba con su botecito de mitad de rueda, de tractor o camión.

Apenas si se había acumulado 30 cm. de agua, lo suficiente como para que el navegante tomara una rama, se aprovisionara con un pedazo de pan en la boca y se largara a la deriva.
El bote avanzaba apenas, pero siempre la salida se complica.

Desde mi perspectiva, el sendero por el que apoyaba mis pies, se volvió puerto y en un instante me encontré saludándolo, como sabiendo que podía llegar adonde el río o el mar fueran suyos.

lunes, 19 de octubre de 2009

UNA VALIJA DE COLORES



-Cuento-

Guillermo está acostado y lee. Su cuerpo, alargado y estirado, sobresale un poco de la cama. Le duele un poco la rodilla a causa de un choque con un delantero rival en el partido de la mañana. Es un pibe y ataja en la quinta división de Kimberley, pero ahora está leyendo una novela de un escritor que, como él, nació en Mar del Plata y hace unos meses tuvo la desgracia de morirse.

-Dicen que somos bolches ¿Bolches? ¿Cómo bolches? Pero si yo nunca me metí en política, siempre fui peronista.

Guillermo sonríe ante la frase de uno de los personajes. No entiende muy bien por qué, como tampoco termina de captar el significado de la palabra bolches. Le suena más a una ginebra que a cualquier otra cosa, pero la definición sobre el peronismo, sin entender demasiado, le resulta graciosa al menos. Continúa con la lectura hasta que escucha un grito que viene desde otro ambiente de la casa.

-Timbre Guillermoooo-. Es la voz de la madre, que le pide al chico que por favor atienda.

Guillermo marca con un señalador la página del libro por donde va y salta de la cama. Se dirige hasta la puerta que da a la calle, mira por la ventanita y un hombre de baja estatura, un poco pelado y con un bigote fino pregunta:

- ¿Quiñones?
- Si.

El hombre le entrega una caja bastante grande. Le pide una firma y número de documento. Y se marcha.

Guillermo mira el remitente de la caja. Viene de Buenos Aires, de parte de su tía Bety, la hermana de su padre. Sin preguntar si puede hacerlo, desarma el paquete y encuentra en el interior de la caja una valija de colores, de un tamaño mediano. Tiene una cubierta de tela cuadrillé, mezcla de rojo, naranja, amarillo, blanco, bordó. Parecida a la de esas camisas leñadoras que su madre le hacía poner cuando era más pibe para ir a la escuela en invierno y que a Guillermo nunca le habían gustado porque, al fin de cuentas, terminaban dandole calor. El chico levanta la valija y nota que no es tan pesada como parece. La abre y encuentra, primero que nada, una carta muy breve de su tía Bety.

-Querida familia -dice-, acá les mando una ropa en desuso que espero puedan aprovechar. Estuvimos haciendo limpieza de placard con los chicos. Es toda ropa en buenas condiciones como para que, si les gusta, la usen el nene y la nena. Espero que anden bien. Besos, espero verlos pronto, Bety.

- ¿Quién era?-, pregunta la madre.
- Una caja de la Tía Bety, con una valija-, explica el chico. -Nos manda ropa de los primos.
- Ayyy esta Bety, ya le tengo dicho que no hace falta, que ustedes tienen ropa de sobra.

Bety es la hermana de Roberto, el padre de Guillermo. Vive en Buenos Aires y tiene una posición económica un poco más holgada que la de la familia de Mar del Plata, que subsiste con el trabajo de repartidor de soda de Roberto. Por eso que las palabras de Claudia, la madre de Guillermo suenan más a una cuestión de orgullo que de realidad, dado que a los chicos la ropa mal no les venía.

- Agustinaaaaa-, Claudia tiene la costumbre de estirar la vocal final cuando pega el grito para llamar a alguno de sus hijos-. –Vení a ver la ropa que mandó tu tíaaaa…

Agustina es la hermana menor de Guillermo. Tiene catorce y en el último año ha pegado el estirón. Los chicos se probaron las ropas, bromearon sobre como les quedaban ciertos atuendos y descartaron lo que no iban a usar. Claudia lo acomodó de vuelta en la valija y le pidió a Guillermo que se lo llevara a Susana, la vecina de al lado, que también tiene hijos adolescentes.

Guillermo abrió la puerta y se cargó la valija de colores al hombro. Al salir se topó con un enano, conocido del barrio que le ofrecía curitas o alfileres para la madre. Guillermo le dijo que no, que por el momento no precisaban y el enano hizo un gesto de resignación. Tenía un peinado a dos aguas, con unos mechones lacios que le caían sobre la frente y llevaba puesta una remera con la inscripción “KISS”, en alusión al grupo de rock estadounidense.

El enano siguió su camino y Guillermo caminó los pocos pasos que lo separaban de la casa de la vecina, que justó venía del almacén de la esquina. El arquero de la quinta división del Club Kimberley depositó la valija en la entrada de la casa de Susana y le pegó un grito: -Acá hay ropa para los chicos, fijate si les gusta. Sino tirala-, dijo y volvió para su casa, pensando en retomar la novela de Soriano. Entró y encaró para su cuarto. Tomo el libro que había dejado en la mesita de luz y leyó una, dos, tres páginas. Estaba cansado y le seguía doliendo un poco la rodilla. Dejó el libro donde estaba y cerró los ojos. Pensó otra vez en esa compañera de curso que tanto le gustaba y se imaginó con la camisa negra que había heredado de uno de sus primos. Al instante se quedó dormido.

- Guillermoooooo. Guilleeeee -. El chico se despertó sobresaltado por los gritos de su madre.
- ¿Qué pasa ahora, mamá?-, dijo y tuvo ganas de agregar un insulto a la frase. Pero lo contuvo, un tanto resignado a un nuevo pedido de su madre.
- ¿Qué hiciste con la valija que mandó tu tía?
- Está en lo de Susana.
- Andá a buscarla. Que la voy a guardar por si viene y la necesita.
- ¿Ahora?
- No, mañana…¡¡¡Ahora!!! Claro que ahora-. Guillermo se resignó y fue hasta el baño. Luego de lavarse la cara, fue nuevamente a la casa de su vecina. Tocó el timbre y cuando salió Susana le preguntó por la valija de colores.
- La dejé en la calle. Pensé que era para descarte. Estaba bastante arruinada, aparte con ese cambalache de colores, quien la iba a querer…

Guillermo miró para las dos esquinas y salió caminando hacia la izquierda con la cabeza gacha y la mano derecha sobre el rostro. Tomándose un pómulo con el pulgar y el otro con el índice. En ese momento, pensó en el enano que le había querido vender las curitas y las alfileres. Sabía que vivía a una cuadra y media sobre la calle Olazábal. Caminó hasta la casa donde habitaba el pequeño hombrecito y al llegar observó movimiento en la puerta. El enano iba y venía con unos bolsos. También había una mujer de unos setenta años y otra un poco más joven. Las dos estaban conversando mientras el enano acomodaba los paquetes y los bolsos. Guillermo se paró enfrente de la casa y en ese momento vio al enano salir con la valija llena de colores, dejándola en el piso. Pensó en que para dejar contenta a su madre iba a tener que meterse en un lío. Tomó aire y habló dirigiéndose a la mujer y no al enano:

- Disculpe señora, pero esa valija es mía.
- ¿Qué decis pendejo? – le escupió el enano – Si yo la encontré en la calle.
- Si, estaba en la calle, pero se trata de un error, -dijo el chico escogiendo las palabras-. La valija, así como la ven, es mía y tiene un valor sentimental muy importante para mi familia -mintió el chico-. Así que si no les molesta, me la voy a llevar.
- ¿El qué te vas a llevar, arquerito de cuarta?
- De quinta, en todo caso-, corrigió Guillermo
- Bueno, chicos, no vamos a hacer tanto escándalo por una valija piojosa-, dijo la vieja mirándolo a Guillermo.
- No, pero yo quiero la valija. Y no es piojosa.
- Está bien, nene-, asintió la vieja y siguió conversando con su amiga. Guillermo se quedó en el lugar observando a la mujer, mientras esperaba que el enano vaciara el contenido de la valija y se la devolviera. La mujer, tenía el pelo teñido de un rojo bastante intenso. Una nariz suficiente como para no perderse ningún olor y un lunar en el cachete izquierdo. Llevaba puestas unas gafas en la punta de la gran nariz. Tenía cara de llamarse Choly o Yolanda. En realidad la mayoría de las viejas del barrio deberían llamarse así, pensó Guillermo y siguió a la espera de recuperar su preciada valija. Los minutos corrían y el enano no realizaba el trabajo que Guillermo esperaba. Un taxi que se acercaba por la calle Olazábal se detuvo al llegar a la casa. Desde adentro del auto y por la ventanilla se asomó otra vieja.

- ¡¡Teresita!! Vamos que perdemos el colectivo-, gritó.

Se llamaba Teresita. Nombre de vieja, concluyó el chico, mientras el enano se aprestaba a acomodar el equipaje en el baúl del auto, con la ayuda del chofer. Fueron acomodando uno por uno los bolsos y paquetes hasta que, para el final, quedó la valija de colores. El enano la tomó con las dos manos. Era un poquito más alto que el objeto en cuestión. Cuando se dirigía hacía el auto, Guillermo se le puso enfrente y lo tomó del cuello, también con las dos manos.

- O me devolvés la valija o te amasijo al gnomo-, dijo el arquero mirando en dirección a la vieja. No sabía muy bien el significado de la palabra amasijo, pero la había escuchado varias veces en boca de su padre y siempre le había gustado escucharla. Y ese, pensó, era el momento justo para empezar a usarla. El momento en que un chico de diecisiete años puede empezar a usar palabras que oyó en boca de su padre. El taxista, por su parte, se quedó atónito observando como el enano intentaba soltarse de las garras del joven mientras los pies le bailoteaban en el aire.
- Te lo amasijo, ¡eh! Te juro que te lo amasijo…
- Bueno, está bien-, concedió la vieja-. Tanto escándalo por una valija de mierda. Acá la tenés-, dijo mientras sacaba de adentro un montón de diarios y revistas viejas.

Solo en ese momento, Guillermo soltó al enano, cuyo rostro empezaba a tomar un color violáceo. Una vez que estuvo en el piso, el hombrecito dobló el dedo índice y se lo llevó a la boca para morderlo, mirando fijo al arquero, en un gesto que prometía venganza.
Guillermo tomó la valija y salió caminando en dirección a su casa, pensando en lo difícil que a veces puede resultar cumplir con un mandato familiar, con una de esos pedidos que hace una madre y un hijo no puede desoír.

Al llegar, la madre le preguntó porque había tardado tanto.
- Por nada, má, me encontré con un amigo. Acá tenés la valija.



jueves, 15 de octubre de 2009

DIOS NO EXISTE


Si algo hay que decir acerca de la angustiosa clasificación de la Selección argentina de fútbol al Mundial de Sudáfrica, es que se consiguió jugando muy mal al fútbol. No es necesario ser un entendido en la materia, para concluir que el equipo no encontró nunca un patrón de juego. Y de no haber sido por el milagroso gol de Palermo contra Perú, el peor equipo de la eliminatoria, los cuatro días que separaron al partido con los peruanos del de ayer contra la selección uruguaya hubieran transcurrido en un clima aún mucho más tenso que el que se vivió. Pero, el “optimista del gol” tuvo una aparición fantasmal en medio del diluvio y la posibilidad de que nuestro equipo se quedara sin chances aunque más no sea de jugar el repechaje contra un equipo centroamericano eran realmente pocas.

Pensando solamente en lo que sucede en el verde césped, el juego de la Selección de Maradona fue pobre desde sus inicios y en lugar de ir creciendo fue en disminución hasta llegar a este angustioso final, con una histórica goleada seis a uno en contra versus Bolivia en el camino. Si nos guíamos por la calidad, la cantidad y la cotización, es lógico que se le exija mucho más a este grupo de jugadores, que son figuras en algunos de los mejores equipos del mundo y no pueden repetir al ponerse la celeste y blanca. Pero eso se logra con una coherencia en el trabajo de todos los involucrados en el seleccionado. No solo de los que entran a la cancha. Messi es el mejor del mundo en un equipo como el Barcelona, que sigue una línea histórica de juego y en donde cada jugador sabe que es lo que debe hacer. Nadie le tira la pelota y le dice “toma y arreglate”. Y aquí, no hubo coherencia desde un principio, cuando se lo fue a buscar nuevamente a Basile, que ya había tenido su momento en la selección y terminó renunciado sin explicar porque se iba. Como tampoco se tuvo coherencia al designar a Diego Armando Maradona como entrenador del conjunto mayor, cuando la preferencia de la mayoría era por Carlos Bianchi, el Diego aparecía como el mimado de cierta empresa periodística que hoy lo defenestra y en una rápida movida mediática apareció calzándose el buzo de DT. Como no hubo coherencia cuando el actual DT advirtió que Juan Román Riquelme no le iba a servir jugando de tal o cual forma en lugar de esperar a conversarlo personalmente con el jugador. Tras cartón el 10 de Boca decidió marcharse sin que lo echaran. Como no la hubo cuando se tiró por la borda todo un trabajo hecho en selecciones juveniles so pretexto de darle la oportunidad a “los muchachos del 86”. Trabajo que, con José Pekerman a la cabeza, llevó al equipo albiceleste a conseguir cinco títulos mundiales en la categoría sub 20 en menos de quince años (recordemos que el sub 20 dirigido por “Checho” Batista ni siquiera clasificó al Mundial de Egipto).

Por eso, caerle hoy a Diego sería lo más sencillo. Más después de que el 10 mandara a los periodistas que lo habían criticado a hacerle una fellatio. Sin embargo, muchos de los mismos que hoy quisieran el linchamiento público, son los que hablaban del equipo de Dios, la era de Dios, la selección de Dios o cuanta referencia a la presencia omnipotente del entrenador argentina se les ocurriera y que, casualmente, se dieron vuelta cuando empezaron a percibir que un negocio millonario como lo es la selección argentina clasificándose al Mundial corría el riesgo de truncarse por el obrar de aquel al que llamaban Dios. Y que de tantas veces que le dijeron que lo era, terminó creyéndoselo.

martes, 6 de octubre de 2009

SE FUE MERCEDES. NACIÓ UN MITO


Por razones que no vienen al caso comentar, el autor se llamó a silencio durante algunos días. En este tiempo pasaron varias cosas que merecerían uno o más párrafos, pero para no aburrir o quizás por vagancia, nos detendremos en una sola, que es, a entender del que suscribe lo más importante que pasó en los últimos días. En la madrugada del último domingo se fue de la vida la Negra Mercedes Sosa, la cantora popular más grande que haya pisado esta, Nuestra Tierra.

Había nacido un 9 de julio de 1935 en Tucumán (todo un símbolo de lo que iba a representar para la Argentina). Su voz supo interpretar como nadie las canciones más bellas. Era cautivante como pocas. Y así fue reconocida no solo en el país sino en el mundo entero. Basta una recorrida por los medios digitales de los lugares más recónditos y lejanos del planeta una vez conocida la triste noticia de su muerte, para darse una idea de la enorme dimensión de su figura.

Además de poseer una voz profundamente hermosa, Mercedes se había afiliado al Partido Comunista en la década del cincuenta y decía lo que pensaba a través de sus canciones. Esto le valió la persecución política en la década del setenta, teniendo que exiliarse en Paris, primero y en Madrid, después. A su regreso, en 1982, el público reventó el Teatro Opera para volver a verla.

Fue una presencia maternal para una gran cantidad de artistas a los que amadrinó y no tuvo pudor en cantar con ellos o interpretar sus canciones. Desde Víctor Heredia hasta León Gieco, pasando por Charly García y Fito Paéz, por nombrar solo algunos.
Cuando en la madrugada del domingo 4 de octubre, las radios y los canales de televisión anunciaron que se había ido, los homenajes hacia su figura no paran de sucederse. A veces, es condición para convertirse en un mito, tener una muerte temprana y trágica. A diferencia de otros mitos argentinos, como lo pueden ser Gardel, Evita o el Che Guevara, a Mercedes no le hizo falta morirse joven para ingresar en esa categoría. Era una leyenda viviente y ahora que ingresa en el Olimpo de los Dioses, el mito de Mercedes Sosa crecerá hasta niveles insospechados. Ahora que ya no está, los argentinos no tenemos ni la más remota idea aún, de cuanto la extrañaremos.

viernes, 11 de septiembre de 2009

AQUEL OTRO 11 DE SEPTIEMBRE


Un día como hoy pero hace 36 años era derrocado el gobierno democrático de Salvador Allende en Chile. Había llegado al poder hacía tres años con un programa de neto corte socialista que estaba implementando y que incluía, entre otras cosas, la nacionalización del cobre. Su gobierno era revolucionario, pero “por la vía pacífica”. Y eso le había puesto los pelos de punta a la oligarquía chilena y al imperialismo norteamericano, que orquestaron un plan para derrocarlo.

Ese golpe del 11 de septiembre de 1973 fue el inicio del Plan Cóndor, un amargo presagio de lo que vendría para los pueblos de Latinoamérica. Es decir, el inicio de las dictaduras cívico - militares terroristas bajo el amparo de la supuesta mayor democracia del mundo y la tierra de la libertad, que no dudó en apoyar cuanto Golpe de Estado se sucedió por estos lados, con el simple pretexto de la amenaza marxista y la Doctrina de Seguridad Nacional.

Salvador Allende murió combatiéndolos. Como el Capitán del barco que sabe que se hunde pero no lo abandona consciente de su responsabilidad y su destino, él se quedó en el Palacio de la Moneda, que estaba siendo bombardeado por las Fuerzas Armadas que lo habían traicionado, al mando de Augusto Pinochet. La historia dice que se suicidó antes que lo alcanzaran las bombas. Había asumido un compromiso con el Pueblo de su Patria y con la historia. Y vaya si lo cumplió.

domingo, 6 de septiembre de 2009

TIRANDO MANOS


Lo que dejó la primera semana luego del envío por parte de la Presidenta Cristina Fernández del Proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisuales (ley de medios de ahora en más) ha dado lugar para realizar algunos comentarios. En primer término hay que decir que se está ante una oportunidad histórica de sacar una ley muy pero muy importante que puede lograr un verdadero avance hacia la democratización de los medios de comunicación. Con este como principal ingrediente, la situación comienza a ponerse interesante.

Cuando muchos lo daban casi por noqueado, el Gobierno nacional, que estaba arrinconado, sacó una mano y se fue moviendo hasta el centro del ring. Y ahí empezó a pegar. Lo hizo primero con la movida del fútbol. Una medida con la que nadie puede estar completamente en desacuerdo, por más que se hagan esfuerzos. El de la pelota es un negocio redondo y si se es inteligente, los 600 millones no son pérdida sino una inversión fácilmente recuperable. Además del rédito social que eso genera. Después del fútbol vino la presentación del propio proyecto. Y más tarde, el Comfer negó la fusión entre Cablevisión y Multicanal. Todos estos golpes encuentran un principal pero no único destinatario: el Grupo Clarín. Y hay quienes argumentan que este proyecto es un capítulo más en la pelea Gobierno – Clarín. A esos hay que decirles que no hay ley que democratice los medios posible sin esa disputa. No se puede pretender que una norma que toca esos intereses salga sin que al pulpo mediático se le mueva un pelo. Y enhorabuena que así sea. ¿O está bien que el Grupo Clarín posea más de doscientas licencias a lo largo y a lo ancho de la Argentina? ¿Y que sea el único operador de cable en buena parte del territorio? ¿De qué periodismo independiente nos habla Clarín?

Ni bien empezó a tratarse el tema en la señal de cable TN, cuyo slogan es precisamente “Periodismo Independiente”, se tildó a la ley como “ley de medios K”, “ley K de control de medios” o “ley mordaza”. ¿Así llama el periodismo independiente a un proyecto que surgió desde organizaciones de la sociedad civil con los 21 puntos presentados por la Coalición por una Radiodifusión Democrática? ¿Es mejor seguir rigiéndose por una ley que cuenta con la firma de Videla y Martínez de Hoz, entre otros, y que, además de ser completamente anacrónica en función de las nuevas tecnologías, fue elaborada bajo los preceptos de la Doctrina de Seguridad Nacional?

La oposición, por su parte, salvo contadas excepciones, no ha demostrado estar demasiado a la altura que las circunstancias lo requieren. Y hay quienes más se parecen a empleados del Grupo Clarín que a representantes del pueblo argentino, tratando de dilatar el debate para después del 10 de diciembre, argumentando que este Congreso es legal pero no legítimo y a sabiendas de que después de esa fecha será mucho más fácil votar una ley acorde a los intereses que realmente representan.

El momento es ahora. Respetando los tiempos que se necesiten, y buscando todos los consensos posibles que, sin que se pierda el espíritu del Proyecto, garanticen la aprobación en las dos Cámaras de la Ley de Medios de la Democracia.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

¿VIVIR MÁS LIVIANO? NO, GRACIAS...


Sin ánimos de hacer de esto un sesudo análisis sobre el mensaje subliminal de las publicidades televisivas, es interesante una pequeña reflexión sobre algo que transmite el nuevo comercial de la bebida cola más popular del planeta, que puede observarse acá. Vida Light, liviana. Según el aviso, la vida ausente de crítica es aquella que merece ser disfrutada.

Si se toma este postulado a la hora de ver una película como la que propone el comercial, no hay nada de malo. Cuando la idea es disfrutar de un film pasatista que repite todos los lugares comunes de las comedias románticas, que no ofrece el menor esfuerzo creativo de parte de sus realizadores, que aplica las fórmulas más trilladas del celuloide, pues bien, es asunto de quien se banca una cinta de esas características. Si a esto lo asociamos con el sentido de lo Light, que es el producto que se intenta vender, mejor aún. Nada más afín a esa idea.

¿Pero como es eso que disfrutar es hacerse menos críticas? Justamente el espíritu crítico y creativo es lo que ha llevado a las grandes transformaciones. Y ese optimismo, el no aceptar lo impuesto, el pretender que las cosas pueden ser distintas es lo que puede hacernos mejores de lo que somos ¿Como aceptar ser menos críticos en un mundo como el que nos toca, con guerras y niños que se mueren de hambre todos los días? No es la intención hacer un ensayo sobre el comercial de la gaseosa, solamente reflexionar sobre una idea. Ser menos críticos quizá nos lleve a una vida chata y conformista, pero probablemente disfrutaremos más si nos arriesgamos a realizar nuestros sueños.

lunes, 31 de agosto de 2009

LUCHE Y VUELVE


Hoy a las 23 vuelve a la pantalla de Canal 7 la sensación televisiva de los últimos años. Estamos hablando, claro, de Peter Capusotto y sus videos, la magnifica creación de Diego Capusotto y Pedro Saborido. Se trata de una nueva temporada del ciclo que combina videos con parodias del mundo del rock. Así volveremos a ver, entre otros, a personajes como Pomelo, Nicolino Roche, el Emo, Juan Carlos Pelotudo y Bombita Rodríguez, el Palito Ortega Montonero.

Capusotto es, además de un capocómico (uno de los pocos del momento), un excelente lector de la realidad. De este modo es capaz de hacer humor apelando a la historia del peronismo de los setenta o de parodiar la dinámica de los programas de radio actuales en donde el conductor es un constante transmisor de malas noticias que poco a poco van sacando a quienes escuchan; y los oyentes, que participan a través de llamados telefónicos, son personas que parecen tener la solución para cada uno de los problemas de la sociedad argentina, con una tendencia muy ligera a la indignación, pero sin olvidarse de saludar con un “muy bueno el programa”. En su programa radial, Lucy en el cielo con Capusotto, el humorista exacerba todos esos ticks del oyente de radio y los pone de manifiesto tomando una excelente fotografía del argentino medio y de la conducta de ciertos medios de comunicación.

Esta nueva temporada de Peter Capusotto y sus videos, constará solo de ocho envíos. En palabras del propio actor, una manera de no desgastar el ciclo. Lo bueno, si breve, dos veces bueno.

jueves, 27 de agosto de 2009

HOY


Un día como hoy pero hace casi noventa años se realizaba la primera transmisión de radio en Buenos Aires, y una de las primeras en el mundo. Por eso, todos los días como hoy se celebra el día de la radiodifusión. Justamente hoy y tomando como símbolo ese hecho, la Presidenta de la Nación envió al Congreso el Proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Una medida que la sociedad viene reclamando desde hace tiempo. Una ley que reemplace a la de la dictadura y sea una norma que ayude a democratizar los medios de comunicación, permitiendo el libre acceso a la información de todos los ciudadanos y ciudadanas. ¿Quien podría estar en contra de un proyecto de estas características? Siempre hay alguien dispuesto. Como fue el caso de algunos de los principales referentes de la oposición política de nuestro país.

La vieja ley de radiodifusión, con sus modificaciones durante el gobierno del escapista riojano, fue la que permitió la concentración monopólica de los medios de comunicación, el ambiente propicio para la propagación del discurso único. Sin embargo, para la oposición este no es el momento para debatir esta ley. Quieren esperar al 10 de diciembre, cuando el mapa del Congreso de la Nación promete serle más benévolo a sus intereses y a los intereses que representan. Hablan de libertad de prensa, pero no es eso lo que les interesa. Donde dice prensa debería decir empresa. Pues eso es lo que defienden y así podrían, si acaso la ley se debatiera, promulgar un texto acorde a los negocios de las grandes empresas monopólicas de la información.

Por eso, no es momento para titubeos. Es ahora, o nunca quizás. Ya bastantes postergaciones hubieron desde hace más de veinticinco años en los cuales ningún gobierno se animó a debatir una nueva ley de medios acorde a los tiempos que corren. La historia está para ser escrita y el Congreso de la Nación puede escribir una página importante si se anima a debatir y sancionar una ley que verdaderamente garantice el derecho humano a la libertad de expresión.

sábado, 15 de agosto de 2009

UNA BUENA SEÑAL


En los picados del barrio, en el potrero, había distintas clases de jugadores. Estaba el que era bueno, la pisaba y jugaba por su categoría, el gordito al que siempre le tocaba el arco, o el que jugaba porque era el dueño de la pelota y hacía lo que quería. En nuestro fútbol, el de todos los fines de semana, venía pasando algo parecido. Los clubes, con Julio Grondona a la cabeza, le habían pasado la pelota a un grupo de empresas (o a una empresa) que se le habían adueñado. Y tanto se creyeron ser los dueños, que hicieron durante casi veinte años lo que se les dio la gana con la pasión más grande de los argentinos: el fútbol.

Por ese motivo y aunque aún no esté del todo claro que es lo que va a suceder de aquí en más, hay en el ambiente una sensación de satisfacción muy grande. Ver morder el polvo a los que hasta acá se creían omnipotentes es una alegría doble. ¿Como no va a celebrarse que quienes secuestraban los goles hasta el domingo a la noche por una vez pierdan? Si son esos mismos tipos que te mostraban toda la previa del partido, a los jugadores cuando salían a la cancha y hacían los ultimos ejercicios de calentamiento y justo cuando el árbitro daba el pitazo inicial, te daban vuelta la cámara para televisar noventa minutos de… ¡tribuna!. Los mismos que hicieron natural que un partido se jugara a la una y media de la tarde o a las once de la mañana. O un martes a las tres de la tarde. Los mismos que armaron tropas de periodistas adictos, incapaces de hacer una crítica (salvo honrosas excepciones). De tipos con experiencia y de jóvenes que con tal de estar en cámara se aprendieron muy bien el libreto. Son esos mismos periodistas que ahora se preguntan con su mejor cara de póker como el gobierno puede destinar millones para el fútbol sin antes solucionar “el escándalo de la pobreza” (Benedicto dixit). Pero que nunca dijeron absolutamente nada de la estafa que se cometía contra los clubes al recibir estos una mísera parte del negocio faraónico que la pelota genera. Y que tomaron como natural que viniera cualquier equipo ya no de España, Italia o Inglaterra (léanse estas como las ligas más poderosas del Mundo) sino de Rusia, Grecia, o Ucrania para llevarse a los mejores jugadores y con eso seguir devaluando al campeonato vernáculo.

Es risueño ver como “Don Julio” se ha convertido en Grondona a secas para el pulpo multimediático, luego de haber compartido un idílico romance durante años. Por supuesto que Grondona no es la Madre Teresa y los dirigentes de los clubes no son los enanitos de Blancanieves. De una vez por todas tendrán que hacerse las cosas bien en el fútbol argentino para que realmente cambien en serio. Pero empezar por el fin del monopolio es una buena señal.

lunes, 10 de agosto de 2009

¿PARA QUÉ LADO VA LA PELOTA?


Lo que puede pasar en las próximas horas es algo digno de ser visto. Hay que decirlo. Que la televisación del fútbol deje de estar en manos del monopolio en el que está actualmente es un hecho que resultaría un impacto de gran estruendo. Para empezar hay que decir que la pelea que se da entre la Asociación del Fútbol Argentino, o sea Julio Grondona, y el monopolio que cuenta con los derechos de televisacion de la pelota, o sea el Grupo Clarín, es una lucha en la que de antemano huele mal en cualquiera de los dos rincones. Durante años Grondona y la Televisión han pactado para llegar a la situación que se llegó.

El fútbol es una pasión y un hecho de interés común para los argentinos. No obstante no deja de ser un negocio. Quienes generan ese negocio son los clubes y los jugadores de fútbol, principales protagonistas. Y la gente que asiste domingo tras domingo a las canchas y los millones que lo miran por TV. Este negocio genera montañas de dinero. No es oficial pero hay versiones que indican que la cifra sería cercana a los nueve mil millones de pesos. Si, nueve mil. Sin embargo ¿Cuánto reciben los clubes por ese espectáculo que generan? Tan solo doscientos sesenta y ocho millones a partir de que se comenzaron a televisar todos los partidos de Primera División. Antes la cifra no superaba los cien millones.

Ante esta situación, nos encontramos, por un lado, con clubes devastados económicamente, que se ven obligados a vender a sus mejores jugadores para financiarse ante ofertas que a veces no son de gran conveniencia, con tal de llegar a fin de mes. Por el otro, con una empresa que saca una tajada muy jugosa y monopoliza todo lo que se hace en torno al fútbol. De esta manera decide, por ejemplo, que para ver determinado partido haya que abonar un extra al monto que ya se cobra por el servicio de cable. O que los goles que se hacen un viernes a la tarde solo puedan verse una vez que los libera, después del virtual secuestro, a las 48 o 50 horas, luego del show futbolístico del domingo. O que se llegue al paroxismo de poner un equipo periodístico a comentar las alternativas de un match, mientras los televidentes solo pueden observar lo que ocurre en las tribunas donde se juega, al tiempo que los comunicadores de ese evento exaltan las supuestas bondades de estar llevando a los hogares la “radio que se ve”.

Por todo esto y por muchas otras razones que serían muy largas para enumerar aquí, sería un gran impacto ver como el grupo multimediático más poderoso del país pierde la gallina de los huevos de oro si finalmente se concreta la rescisión del contrato que debería regir hasta 2014. ¿Y de ahí en más que? Se dice que el Estado intervendría por el doble de lo que pone hoy la empresa y que esta se niega rotundamente a poner. Y qué el fútbol dejaría de estar “privatizado”. Es decir que se permitiría el acceso a la mayor cantidad posible de hogares mediante la televisión pública. Claro que no faltan quienes alegan que sería vergonzoso que el gobierno atendiera ese asunto descuidando otras necesidades más urgentes. Si tenemos en cuenta la cantidad de dinero que el fútbol es capaz de generar, con clubes con economías equilibradas que les permitan enriquecer sus planteles, eso no sería un gasto sino una inversión que debería volver en obras para atender esas necesidades.

Si esto sucede no solo sería un gran estruendo, sino que también podría darle al gobierno un gran espaldarazo en su pelea con el multimedio Clarín para empezar a dar otra batalla. La madre de todas, postergada desde hace años. La de una ley de radiodifusión de la democracia.

domingo, 2 de agosto de 2009

PALABRAS


Hay palabras que están dentro de las favoritas de la derecha argentina. Cívico, ciudadano, moral, buenas costumbres, República, Patria. Patria. En esencia es una palabra hermosa y según quien la diga puede tener distintas connotaciones. Pero puesta en la boca del Presidente de la Sociedad Rural Argentina nos remite a una patria, que no es la misma con la cual se identifica quien suscribe.

En su discurso de inauguración, el dirigente rural pronunció muchas veces la palabra patria. “Cuando el campo dice patria piensa con nostalgia en aquel magnífico granero del mundo capaz de alimentar a la humanidad entera, hoy convertido en presa de la voracidad fiscal y la falta de políticas adecuadas”, manifestó.

Hay, en cierto imaginario, una idea de que todo tiempo pasado fue mejor. En ese pasado se suele remitir con esa nostalgia que menciona Biolcati a que la Argentina del granero del mundo era una Argentina próspera y pujante que luego terminó convirtiéndose en la cualquier cosa que es hoy. Estas palabras pueden escucharse tanto de boca del Presidente de SRA como de cualquier ciudadano de a pie. Pues bien, habría que hacer la aclaración de que cuando éramos el granero del mundo (esto es ser el principal proveedor de granos mundial) eran unas pocas familias, las de los grandes propietarios de la tierra y las clases dominantes, las beneficiadas. Los únicos que disfrutaban de la suntuosidad que el granero aportaba. Al punto que se llegaba a decir que cuando alguien era rico lo era “como un argentino”. Y lo hacían basándose en un sistema de dominación que impedía, por ejemplo, el acceso de las grandes mayorías a la vida política. La clase trabajadora, principal sustento de ese granero del mundo, lejos estaba de poder disfrutar de sus beneficios. Y cuando empezó a intentar organizarse y a reclamar sus derechos se les contestó con la ley de residencia o con la represión en las grandes huelgas de principios de siglo.

Otra palabra que también mencionó Biolcati en su discurso fue pobreza. Habló de que “la Mesa de Enlace (que integran la Rural, Carbap, Coninagro y la Federación Agraria) tiene un programa, consensuado con la oposición, para salir de la crisis y terminar con la pobreza”. Es llamativo que cuando la Mesa de Enlace propone terminar con la pobreza lo haga desde la base de pagar la menor cantidad de renta impositiva posible, mediante la eliminación de retenciones. Que justo ahora se vengan a acordar de los pobres. Y también que lo que quiera sea acabar con la pobreza con “nostalgia de aquel magnífico granero del mundo”, en el cual los favorecidos no eran justamente los pobres.

viernes, 31 de julio de 2009

WINNER


La frialdad de los números es irrebatible. Están quietos, pero dicen mucho. Tan fríos como un par de hielos tintineando en un vaso de buen escocés. Caballito blanco o Juanito caminante, si lo prefiere. Alfio Coco Basile es el elegido. Lo avala un 50% de votos a su favor, con una diferencia abrumadora sobre sus ocasionales contendientes. Quienes lo eligieron prefirieron compartir la charla, escocés en mano en una larga sobremesa, junto a la sabiduría de barrio del coach xeneize por sobre el humor chabacano del Bambino Veira, el intelectualismo de don Ángel Cappa o el resultadismo a ultranza de Carlos Salvador Bilardo.

De entrada picó en punta en esta encuesta, quizá envalentonado por su presentación como flamante DT de Boca Juniors, lo cual le otorgó un colchón de votos tan valiosos como los que puede otorgar una buena elección en el primer cordón del conurbano. A medida que fueron transcurriendo los días, se veía que la tendencia a favor del hombre del talquito en la espalda sería irreversible. Y así fue nomás.

Enterado de la noticia y desde algún lugar de Europa (donde se encuentra disputando una serie de partidos amistosos con Boca), el Coco no pudo ocultar su alegría. “Me lo acaba de contar el Panadero. Yo, por cábala, nunca veo el resultado de una elección. Soy de enterarme tarde o al día siguiente”, indicó con su voz grave. Consultado acerca de sus sensaciones, manifestó sentir “una inmensa alegría. Aprovecho para agradecer a los que me votaron y a los que no también porque en definitiva esto fue una fiesta de la democracia.” Aunque no quiso dejar pasar cierta bronca con algunos y disparó en tono desafiante que “lo importante fue que todos pudieron elegir. Hasta los que votaron a Bilardo que se ve que de fútbol y whiscardo no entienden ni entenderán nada.” Y ahí nomás, ante la repregunta acerca de a quien hubiese elegido él, no dudó en afirmar que “a ninguno de esos tres que me pusieron. Probablemente con una mina, que sería mucho más divertido”, concluyó.

Un Coco auténtico, que no gambeteó a las preguntas como nunca lo hizo con la pelota al pie adentro de una cancha, cuando era un recio marcador central de Racing o Huracán y lo suyo eran los tobillos de los delanteros rivales. Un Coco que espera, como también lo espera el autor de este blog, que esta victoria sea un presagio de lo que pueda pasar en esta nueva etapa como DT de la mitad más uno. Felicitaciones Coco. Winner…

martes, 28 de julio de 2009

¿PARA QUE DIALOGAR CON QUIENES NO ESCUCHAN?


Sensibilizado sin dudas por la derrota del 28 de junio el gobierno convocó al diálogo con los distintos sectores del escenario político nacional. Así se han ido dando algunas reuniones en las que los participantes han destacado, en general, la importancia de esta posibilidad de sentarse a conversar. Para el próximo viernes está previsto el encuentro entre el Gobierno y los dirigentes de los sectores del Campo privilegiado. Ahora bien, ¿se puede esperar algo de este eje denominado Mesa de Enlace que no sea que propongan que se acepten sus exigencias sin chistar?

Parece que no. En una conferencia de prensa brindada ayer por los cuatro Patrones de Estancia en la Sociedad Rural, estos dejaron bien en claro que van a concurrir a lo que todo el mundo denomina como diálogo con la intención de ser solo ellos los escuchados. Hasta donde sabemos para dialogar hacen falta dos. Y “el Campo” ha demostrado que no está dispuesto a escuchar, que solo le interesa hacer un monólogo.

Hubo varias cosas para resaltar de la conferencia-discurso de ayer en la sede de la Sociedad Rural. Por un lado las palabras del titular de esa entidad, Hugo Biolcatti, reclamándole a la oposición que “agarre la pelota antes de que la vuelvan a agarrar los Kirchner”. O los dichos de Eduardo Buzzi, de la Federación Agraria, advirtiendo que no estaban dispuestos a una “tolerancia indefinida”. Pero lo que sin dudas fue la gota que rebasó el vaso fue lo expresado por el titular de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), Mario Llambías. No porque llame la atención sino porque deja bien de manifiesto cuál es el espíritu de la protesta agraria. Tiempo atrás el ex Presidente Néstor Kirchner había tildado a los ruralistas de “hijos de Martínez de Hoz”. En la conferencia de ayer, Llambías dejo en claro que se siente orgulloso de esa calificación y dedicó “el mayor de mis respetos a uno de los fundadores de la Sociedad Rural Argentina” (en referencia al bisabuelo del ex Ministro de Economía), ante un auditorio exultante que lo ovacionaba. El apellido Martínez de Hoz está emparentado con lo peor del pasado reciente. Y ni el que fuera Ministro de Economía de la dictadura de 1976, ni sus ancestros han hecho nada en función de los intereses populares. Sino todo lo contrario

Con esto, por si quedaba alguna duda, queda más que claro de qué lado están los dirigentes de la Mesa de Enlace. Y qué es lo que quieren y lo qué van a exigir cuando concurran a un supuesto diálogo con el Gobierno. O se está con ellos y se aceptan sus exigencias o seguirán con sus actitudes desestabilizadoras. Ante este panorama cabe hacerse una pregunta ¿habrá algo para dialogar con estos señores?

miércoles, 22 de julio de 2009

ALGUNAS OPINIONES SOBRE HONDURAS

Honduras sigue viviendo momentos difíciles. En unos días se va a cumplir un mes desde que un comando del Ejército sacó a patadas y en pijamas al Presidente Manuel Zelaya para luego expulsarlo del país. ¿El pecado cometido por el mandatario? Convocar a una consulta popular para saber si el Pueblo estaba dispuesto a una reforma constitucional, que le permitiera a Zelaya presentarse con el fin de un segundo mandato de gobierno. Vale decir que hasta aquí la Constitución hondureña solo permite un solo período de cuatro años.

El golpe, como tantos otros que se han vivido en América Latina, es un golpe cívico militar. Cuenta con el apoyo de sectores empresariales, la Iglesia Católica y medios de comunicación. Todas esos sectores se han encolumnado detrás de la figura de Roberto Micheletti, hasta el veintiocho de junio, presidente del Congreso hondureño. Seguramente los golpistas habrán imaginado otra reacción de la comunidad internacional, que no ha reconocido al gobierno de facto como legítimo y se ha manifestado, en general, por la vuelta de Zelaya al poder. Razón por la cual el gobierno ilegítimo comienza a sentirse aislado y son estas horas decisivas para el futuro de Honduras.

Mientras siguen las gestiones para que la vuelta de Zelaya se concrete, algunas opiniones por estos pagos no dejan de sorprendernos. Una señora muy mayor había inaugurado los comentarios a favor de despreocuparse de la situación hondureña, cuando la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner viajó a Centroamérica para mediar en pos del retorno del Presidente depuesto.

A estas declaraciones se sumó hace ya algunos días Francisco De Narvaéz, quien manifestó en una entrevista que lo de Honduras era “una advertencia para otros presidentes de la región y que había que respetar la constitución o las leyes sin ser reformadas durante treinta años”. De esto no puede más que deducirse que el empresario y diputado electo avala que, ante cualquier intención de reelección de un mandatario, lo que cabe es el golpe, la destitución mediante la fuerza. Para qué esperar a ver que es lo que dice el pueblo en las urnas. A ver si todavía esa voluntad es contraria a otros intereses. Y en cuanto a la propuesta de no modificar las leyes durante treinta años, que más podríamos hacer que recordar que la ley de radiodifusión, sancionada por la última dictadura argentina, está cercana a cumplir esa cantidad de años.

Las declaraciones del empresario de orígen colombiano son lamentables. Y serían solo una anécdota si este no hubiese obtenido la mayor cantidad de votos en la Provincia de Buenos Aires en las últimas elecciones legistlativas en nuestro país. Por el bien de la democracia, este blog espera la vuelta de Zelaya al poder en Honduras. Y celebra que exista la democracia, con todas sus imperfecciones y limitaciones, en todo el continente latinoamericano.

jueves, 16 de julio de 2009

AHORA O NUNCA

Dentro de las cosas que pueden reconocerse como positivas del actual gobierno se encuentra, sin lugar a dudas, el anteproyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. De este tema hay que decir, primero que nada, que esta ley es una vieja deuda de la democracia. La actual ley (22.285 de radiodifusión) es un decreto que pronto cumplirá treinta años. Si, sacaste bien la cuenta, la actual es una ley de la dictadura, que lleva la firma, entre otros, del genocida Jorge Rafael Videla y su minstro de Economía José A. Martínez de Hoz. Es una ley que fue elaborada dentro del marco de la Doctrina de Seguridad Nacional. Que solo fue modificada en algún artículo en la década del noventa por el gobierno de Carlos Menem, para permitir la concentración de medios, la monopolización de la información. Para permitir que multimedios como Clarín se auto adjudicaran el supuesto derecho de informar que estaba lloviendo cuando en realidad nos estaban meando encima.

El anteproyecto de ley tiene la particularidad de haber surgido de la sociedad civil a partir de los 21 puntos propuestos por la Coalición por una Radiodifusión Democrática. Durante este año se realizaron en todo el país, foros de debate, a través del COMFER cuyo titular es Gabriel Mariotto, para escuchar aportes que tiendan a mejorar el ante proyecto antes de ser enviado por el Ejecutivo al Congreso de la Nación. Entre alguno de los puntos, que lo hacen merecedor al título de “uno de los más avanzados del continente” está la división del espectro radioeléctrico en tres partes iguales (el 33 por ciento para los medios privados con fines de lucro, el 33 por ciento para el Estado en sus distintos estamentos y 33 por ciento para las organizaciones comunitarias). Es un ante proyecto que apunta, entre otras cosas, a la regulación del otorgamiento de licencias, que postula el acceso por televisión a un evento tan significativo como el fútbol (una de las grandes pasiones de los argentinos que hasta aquí es monopolizado por una empresa que hace que los goles que se convierten un viernes a las siete de la tarde, recién puedan verse el domingo siguiente después de las diez de la noche), que apuesta por más pantalla para el cine nacional, que pretende “garantizar el ejercicio universal para todos los ciudadanos del derecho a recibir, difundir e investigar informaciones y opiniones y que constituya también un verdadero pilar de la democracia, garantizando la pluralidad, la diversidad y una efectiva libertad de expresión.”

Todas estas cosas, en un país que rige su radiodifusión con una ley promulgada por una dictadura que se llevó puesta a una generación entera, deberían ser motivos de sobra para debatir y sancionar la nueva ley cuanto antes. Sin embargo, ante la invitación al dialogo hecha por la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, es notorio que ningún partido político de la oposición haya tenido en cuenta este tema como uno de los prioritarios dentro de la agenda política. Y que solo se hayan referido al tema, en general, para criticar al anteproyecto. Claro que si saltaron para acusar al gobierno ante una supuesta interferencia a la señal de cable TN, propiedad del Grupo Clarín, acusación que luego quedó en la nada. Menos lo hizo la presidenta de la comisión de libertad de expresión de la Cámara Baja, la diputada radical Silvana Giudici, que si se escandalizó cuando el titular del COMFER, Gabriel Mariotto, admitió con honor haber participado de una “radio trucha” (siendo que así se conocía a las radios comunitarias hasta que se les otorgaron los permisos precarios y provisorios para transmitir).

El tiempo pasa y la ley no se sanciona. Ni siquiera ingresa al Congreso para su discusión. Pronto el decreto ley 22.285 cumplirá treinta años. Hasta aquí, siempre con la misma excusa, se ha venido evadiendo la sanción de una nueva ley, que es una necesidad urgente. Si el tema no se trata antes de diciembre, el nuevo mapa político no dará ninguna garantía. Pareciera ser que es ahora o nunca. Ojalá sea ahora. Es una vieja cuenta pendiente de la democracia. Y una vergüenza que un país que se pretende serio, se siga rigiendo con una ley firmada por asesinos.

domingo, 12 de julio de 2009

FUTBOL Y PELOTAS

“¿Las pelotas quieren esconder ahora? Cagones de mierda”. Mierda con acento en la e y un gesto de la cabeza hacia abajo al pronunciar la palabra. Mierda. Como escupiéndola al piso. Palabra fuerte. Agresiva. Contundente dicha de ese modo. La frase pertenece al técnico de Huracán, Ángel Cappa. Y aunque el diga que se avergüenza al verse en la televisión teniendo semejante reacción, el hombre es un gran puteador. Vale decirlo y no se avergüence, Ángel. Podría afirmarse que está al nivel de un Federico Luppi, otro de los grandes en este género, quizá el mejor de todos, que supo inmortalizar sus puteadas en la pantalla grande. Pero ¿a qué se debe esa puteada en la boca de un caballero como don Ángel?

Se jugaban los instantes decisivos de la final del torneo argentino de fútbol y su Huracán veía escabullirse el sueño de campeón en manos de Vélez. El equipo de Gareca ganaba uno a cero y en ese momento fue cuando se repitió algo que lamentablemente tiende a ser una costumbre. Una puta (acentuando en la pu) costumbre en el futbol argentino. Cada vez que un equipo local está consiguiendo un resultado importante, aparecen colaboradores que se encuentran fuera del rectángulo que esconden la(s) pelota(s). Se trata de un acto cobarde. ¿qué lograrían si nadie encontrara los balones? ¿Suspender el partido? Entonces el titular del diario del día siguiente sería algo así como SUSPENDEN PARTIDO POR FALTA DE PELOTAS. Justamente es eso lo que demuestran quienes realizan este tipo de acciones: la falta de pelotas para ser valiente y jugar hasta el final. Porque el fútbol, más allá de que pueda ser bastardeado, es un juego. Quizá el más hermoso.

Para demostrar eso basta otro ejemplo. Dos. Que se destacan por su alto contraste. Jugaban Gimnasia y Estudiantes. El Lobo ganaba uno a cero, el partido se moría y ante un lateral alguien tuvo la infeliz idea de esconder las pelotas. El defensor pincha Marcos Angeleri advirtió que el escondite era detrás del banco de suplentes tripero y corrió hasta allí a buscarlas para proseguir con el juego. Se hizo el lateral. La pelota cayó en el área de Gimnasia y luego de un rebote, el volante Cristian Sánchez Prette selló el empate. Final y amargura para la hinchada tripera.

Esta tarde, en cambio, Gimnasia se jugaba la vida futbolísticamente hablando. Debía remontar un 0-3 en contra ante Atlético de Rafaela para quedarse en la primera división del fútbol argentino. Se cumplía el tiempo reglamentario y el Lobo conseguía el 2 a 0 que lo ponía a un paso de la hazaña. Que llegó dos minutos más tarde con un cabezazo en palomita de Franco Niell, un petiso de 1,62 m. Increíble. Una palomita que se recordará tanto en el bosque platense como los hinchas de Rosario Central recuerdan la de Aldo Poy el 19 de diciembre de 1971. Final y fiesta en el Bosque.

Y así Gimnasia consiguió el milagro de quedarse en primera. Con fútbol y pelotas. Jugando a la pelota hasta los últimos instantes. Porque para jugar al fútbol hacen falta pelotas. Al menos una. Quienes las esconden es porque no las tienen.

viernes, 10 de julio de 2009

ELECCIONES, DERROTA Y DESPUÉS...

Si la Argentina fuese un auto que va circulando por la calle, podría decirse que luego de los resultados arrojados por las elecciones del 28 de junio, el país puso el guiño a la derecha. Habrá que ver si es sólo un guiño o si el volantazo termina por concretarse.

Si se entiende que Kirchner no es Fidel Castro y Cristina no es el Che Guevara, el proceso político iniciado por el matrimonio el 25 de mayo de 2003 supuso una serie de cambios que sin ser medidas que lo puedan catalogar como un gobierno de izquierda ni mucho menos, si trajo una importante número de cambios que ni siquiera eran imaginables en épocas anteriores. Basta enumerar algunas como para ejemplificar. Los cambios en la Corte Suprema de Justicia, para poner fin a la llamada “mayoría automática” del menemismo. La decisión de enjuiciar a los responsables de crímenes de lesa humanidad durante la última dictadura militar, con la derogación de las leyes de obediencia debida y punto final. La importancia dada al MERCOSUR y a las alianzas estratégicas con países de la región como Venezuela. El retorno de las jubilaciones a manos del Estado. La reestatización de Aerolíneas, el Correo, el Agua. Las discusiones salariales, la vuelta de las paritarias. Son solo algunas medidas. Concretas. Se podrá discutir el modo en qué se hicieron pero ahí están. Son una credencial que el gobierno puede mostrar.

Ahora bien, el 28-J significó el primer traspié importante para los Kirchner. Un duro revés si se tiene en cuenta que no ganó en ninguno de los grandes centros urbanos y que ni siquiera pudo alzarse con una victoria en la Provincia de Buenos Aires, donde el kirchnerismo jugaba todas sus fichas y terminó derrotado por la lista encabezada por el engendro colombiano. Si la política fuera lógica, este tendría todas las de ganar en la elección por la provincia en el 2011. Su aliado Mauricio Macri también estaría bien parado de cara a la disputa presidencial (aunque vale aclarar que su lista en la ciudad de Buenos Aires hizo una flojísima elección con un 70% del electorado que le votó en contra). Otro que se anotaría en esa carrera, sería el “Lole” Reutemann, ganador de la elección en Santa Fe. Todos estos nombres, más el del vicepresidente opositor que triunfó en su provincia son posibles candidatos a la presidencia. Con cualquiera de ellos, se podría suponer sin temor a equivocarse, que el giro mencionado terminaría por concretarse.

A la izquierda del gobierno aparecen Pino Solanas, que con méritos propios logró ubicarse segundo en la ciudad de Buenos Aires y Martín Sabatella, el ex intendente de Morón que logró hacerse un lugar en la Cámara de Diputados. Si bien son figuras que podrían llegar a aglutinar a importantes sectores de la centro izquierda, sería poco serio pensar que en tan poco tiempo puedan llegar con verdaderas chances de disputarle a la derecha a nivel nacional.

Como no se trata de lógica sino de política, resta esperar cuales son los pasos que va dando el gobierno y qué intenciones tiene de rearmarse para volver a pelear en el 2011. En principio ha dado algunas señales que aún no pueden juzgarse por ser muy prematuras. Si se entiende que los procesos políticos son largos y que los cambios no se dan de la noche a la mañana, sería una pena que los dos o tres pasitos que el país logró avanzar en los últimos seis años, los retroceda en el 2011 consagrando a un Berlusconi vernáculo.

lunes, 6 de julio de 2009

LOS DÍAS DEL BARBIJO

Es sabido, o por lo menos está instalado en el imaginario colectivo, que la Argentina es un país que da para todo. Estamos acostumbrados a escucharlo cada vez que una situación colma nuestra capacidad de asombro. Eso sumado a una epidemia de Gripe A H1N1, se convierte en un cóctel que arroja resultados extraordinarios. A saber…

Se han puesto de moda los barbijos. Pese a que los especialistas aclaran que su uso puede llegar a ser contraproducente para las personas que no posean el virus, ni bien comenzó a hablarse del tema su demanda alcanzó límites insospechados. Como si repentinamente su uso formara parte de una nueva moda son muchos los que, sin presentar un solo síntoma, lucen el tan preciado accesorio y en las esquinas, los vendedores los ofrecen al grito de “llegaron los barbijos”. Imagen surrealista pero de fácil constatación para cualquiera. Otro de los productos de gran popularidad por estos días es el alcohol en gel. Algo que muchos desconocían hasta la llegada de la gripe. Y que es, según dicen, un gran aliado de la prevención del virus.

Ver y escuchar el comportamiento de ciertos medios de comunicación se ha vuelto algo difícil de soportar durante mucho tiempo. Digamos que una hora ya es demasiado. Todos hablan de la gripe. De golpe, parece que es el único tema del cual está permitido emitir comentarios. No se trata de que sea un tema menor y haya que restarle importancia. Pero en este caso, la cantidad no hace a la calidad. Si hasta cierto canal de televisión, cuyo amarillismo no novedad, llegó a instalar un contador de muertos por la epidemia en su pantalla, como si se tratara de la cantidad de días que faltan para la llegada de la primavera. La (pseudo) información brindada es tanta y de tan baja calidad, que solo contribuyen a la desinformación y al clima de pánico generalizado en que se vive.

Lo bueno de todo esto es que hay otros problemas que parecen haber desaparecido. Como por ejemplo el de la inseguridad. Siempre guiándonos por los mismos medios de comunicación, ese mal que tanto aquejaba a la población hasta hace algunos días, parece haber menguado notablemente. ¿Será que ante el peligro de contagiarse la gripe los chorros habrán decidido tomarse vacaciones?

En el medio, una actitud de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, llama la atención y despierta las más severas críticas de los sectores más bienpensantes de la sociedad. Hace unos días y sin movérsele un solo pelo una señora famosa, entre otras cosas, por haber preanunciado el advenimiento del zurdaje en los días previos a la asunción de Néstor Kirchner, comentó en su programa de TV de los mediodías que a ella le importaba un pito lo que pasa en Honduras. Y, según su reflexión, lo mismo debería pensar la Presidenta, que habiendo tantos problemas por resolver aquí se va lo más campante al país centroamericano para intentar contribuir con la restauración en el gobierno de un presidente elegido democráticamente. Alguien debería recordarle a esta señora que mientras ella realizaba muy tranquila sus almuerzos en la década del setenta, aquí en la Argentina, una dictadura asolaba las calles secuestrando y desapareciendo a los que pensaban distinto. También debería saber que Honduras es un país hermano de Latinoamérica, aquella Patria Grande de la que hablaron San Martín, el Che, Bolívar, Perón. Y que si la democracia se ve amenazada en Honduras, puede sentar un nefasto precedente para toda la región. Entonces, sabelo Mirta, si tocan a Honduras, nos están tocando a todos.

domingo, 5 de julio de 2009

HURACÁN GANÓ IGUAL

Los hinchas del fútbol deben estar contentos. Pese a la derrota en el partido definitorio que terminó consagrando a Vélez como campeón del fútbol argentino, Huracán ganó igual. Y la victoria no solo le pertenece al equipo de Parque Patricios, es patrimonio de todo el fútbol.

Desde la conducción técnica del Globo, Angel Cappa volvió a instalar un debate que parecía olvidado y se ganó la simpatía y aprobación de todos los hinchas que disfrutan cuando ven jugar bien a un equipo. El mérito de este Huracán, de Cappa que la pensó y de los jugadores que la llevaron a cabo en el verde césped, es haber instalado la idea de qué el futbol es un juego en el cual ganar importa, claro, pero sobre todo importa cómo se gana, cuales son las herramientas que se utilizan para llegar a la victoria. Y es mucho más lindo ganar cuando se juega bien, cuando la prioridad es la belleza.

Durante mucho tiempo dominó en el fútbol la idea de que jugar bien no importa, que lo único válido es ganar, sin importar como. De pronto, llega Cappa, un profesor de Filosofía al que da gusto escuchar, que reconoce que quiere ganar, quien no. Pero a sabiendas de que hay muchas más chances de ganar cuando se juega bien. Y sobre todo está la chance de trascender. Este Huracán, como aquel de Menotti en 1973, ya se ha ganado un lugar entre los grandes equipos de la historia del club. Y lo hizo reivindicando las banderas del buen fútbol. Ese que puede sentirse en la clase para manejar el mediocampo de Mario Bolatti, en las gambetas endiabladas del petiso De Federico, o en la picardía, marca registrada del potrero, del flaco Pastore, por nombrar solo algunos de los estandartes de este equipo.

Sin restarle mérito a Vélez que fue un equipo sólido e hizo sus merecimientos para llegar hasta donde lo hizo, la mayoría de los hinchas, los de Huracán y los de otros equipos, querían ver campeón al Globo. Sin embargo, la victoria del buen fútbol no está en duda. Y a pesar de que seguramente los hinchas quemeros estarán tristes, sin poder explicarse como se les escapó el campeonato, servirá como consuelo el haber disfrutado en la cancha de las alegrías que estos muchachos de Cappa les han brindado. Ellos arrancaron más sonrisas en los hinchas de fútbol que muchos otros equipos que terminaron como campeones.

miércoles, 1 de julio de 2009

EL AÑO DEL MIEDO


Algo me dice que este es el año del miedo. Primero fue la crisis financiera internacional. Una crisis que se inicia en el corazón del imperio. Todos temen lo peor. Salvataje económico para los bancos y para las grandes multinacionales. Promesas de que el mundo puede estallar en cualquier momento. Nadie sabe cuando ni de qué modo terminará. Pero el peligro está latente.

Luego aparece un mosquito: el Dengue. La información que dan los medios es que los casos se multiplican de a cientos día tras día. No viajar al norte del país es la recomendación porque allí está el foco de la epidemia. Y el que lo hiciera que fuera bañado en litros de repelente. Una picadura podría provocarnos la muerte. De a poco, sin embargo, el mosquito pierde protagonismo. El frío le juega una mala pasada y muere. De un día para el otro desaparece de los medios de comunicación.

No importa, hay algo que nunca falla. Para no perder la costumbre, la inseguridad, ese mal que nos aqueja desde hace tiempo. Muertos todos los días. Muertos en la TV y en la radio. En cualquier momento, dicen, te pueden matar. Por un celular. Por un par de zapatillas. Por un sándwich.

Y ahora, cuando pensábamos que ya no podría haber nada peor, que para solo un año era suficiente... La Gripe A. O gripe porcina, para más datos. El nuevo monstruo está con nosotros. Primero estaba lejos pero de a poco se fue acercando hasta tenerla tan cerca que ya es muy difícil sacársela de encima. Ocupa tapas de diarios y horas de pantalla. Todos hablan de la gripe. Nos bombardean hablando de la gripe. Se suspenden las clases, los espectáculos de concurrencia masiva, las fiestas infantiles. Se declara la emergencia. Se acaban los barbijos, el alcohol en gel, se recomienda a la gente quedarse en sus casas. No salir o hacerlo lo menos posible. Todos los días muere gente por la gripe, claro. También muere gente por gripe común, malaria, accidentes de tránsito, Mal de Chagas, Sida…Todos los días muere gente. Es una maldita costumbre de las personas. Pero solo importa si mueren por gripe A. Si el gobierno hace bien o mal en hacer tal o cual cosa para prevenirla. Mientras tanto nos enteramos de que quien tendría el remedio para tratarla no es otro que el monstruoso laboratorio Roche, a quien el ex Secretario de Estado norteamericano Donald Rumsfeld le vendió en millones de dólares la patente del TAMIFLU, un antiviral de dudosa eficacia en la gripe común.

El mundo se ha vuelto un lugar inseguro. Qué duda cabe. El miedo domina la escena. La gripe hará estragos y seguirá en el centro de la escena. Hasta que se termine el negocio y tengamos que ocuparnos de otra epidemia.